El ojo del diablo

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Esplendorosa vista ese la playa de Sonabia y de la ballena desde los Ojos después Diablo, en lo elevado del montaña Candina. Cuadro de María Calvo.

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Infinitas tonalidades después azules y verdes, aguas cristalinas, restos ese espuma después olas ese se superponen sin prisa dejando su huella dentro la arena anaranjada, ese brilla qué es más arriba de la luz cegadora, dunas alcanzar pinceladas verdes, caminos serpenteantes los se suspenden del repente, la costa que se recorta marcando laa frontera precisa del rocas entre los azul y ns verde, ns promontorio que recuerda a laa ballena adentrándose en ns aguas, y los silencio…ese silencio que solo existe en las fotografias impresas dentro de nuestra memoria y si contemplamos los paisajes en ~ las alturas. De lo elevado del Monte Candina, desde los Ojos de Diablo, podemos hacerlo atrapar un trocito del mar y ese cielo y ese tierra.

Para llegar asciende aquí, una magnífica ruta después unos 8 kilómetros (i/v) nos espera por uno de los macizos kársticos qué es más importantes de Cantabria. Unas dos hora y mitad – tres horas (ida y vuelta) por senderos que van subiendo elevándose llegar a los 470 metros ese altitud – ese parecen más por lo escarpado del monte. La Ruta de Senderismo ese los Ojos después Diablo combinación una dificultad media-alta y ns desnivel es ese unos trescientos cincuenta metros, du cualquiera que esté un poco en forma pueden hacerla sin problema. Los punto ese partida después la senda se encuentra dentro de la salida de Oriñón-Liendo (km 164) en la Autovía del Cantábrico (A8) sí señor vamos dentro de dirección un Bilbao. Hay que conforme un poco por la carretera N634 y dentro de el kilómetro 161 vemos un antigua tramo después carretera habilitado como aparcamiento.

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Vistas en ~ el primero collado. Foto de María Calvo.

Primeras etapas ese la ruta después los Ojos ese diablo: Hoya del Tueros, Hoya del Falluengo. Endrinas, hayas, encinas. Estampas de Cantabria

Acompañados del un amdledest del espacio nos colgamos a la moverse la diminuto mochila alcanzar agua y parte tentempié y nos adentramos por la a senda bien delimitada, perpendicular ns la carretera, entre helechos, encinas y carrascas ese ya son de el principio comienzo a subir. Después hecho, en tan acabó unos minutos, alcanzamos el primer collado, y sí señor volvemos la paisaje atrás, vemos ya bajo un trocito del la autovía que zigzaguea adelante las montañas. Qué estamos dentro de pleno verano, nos encontramos dentro el camino alcanzar endrinas que ya han adoptado los color dólares necesario a ~ mezclar alcanzar aguardiente y anís y alcanzó ese licor único ese se elabora por ns tierras del Cantabria y los País Vasco: los pacharán.

Tras descender el collado vemos una estupendo hoya, la hoya después Tueros, los bordeamos. Dentro poco coordinación cronometrada nos damos cuenta de ese ya hemos logrado una buena altitud prácticamente sin darnos cuenta, lo como confirma que la senda a ese Ojos del Diablo regalo una problema relativa pese a cierto desnivel por algo más tramos. Y desde lo alto, miramos a nuestro alrededor y los paisaje ya denominaciones esplendoroso: laa sucesión ese montes puntiagudos cubiertos ese pinos verde oscuro, que contrastan alcanzar el verde luminoso después los prados los suben y bajan. La a estampa típica de Cantabria. Estamos muy cerca de de la autovía, y sin prohibición ya tenemos la sensación después habernos control remoto hace cronometraje del mundanal ruido.

Proseguimos de el camino pedregoso del bosque debajo de encinas, siguiendo a nuestro administrar que sube alcanzar ímpetu demostrando estar en formación de hielo forma que nosotros. Llegamos a un segundo collado y un pequeñas más hacia adelante a una segunda hoya, la hoya del Falluengo, dónde conviven hayas y encinas. Continuamos de la debiera ser de la hoya y de frente comienzo a aparece las formación calcáreas típicas después la zona, y volviendo la mirada, nuevamente la misma fotografias que habíamos vio anteriormente, todavía la altura ya se aprecia muchos más; elevándose podemos mirar pueblitos uno lo lejos, extremadamente pequeños, y las montañas al fondo – estamos a uno paso de la montañas Cantábrica -.

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En la ruta hay subidas y bajadas, después collados un hoyas trepar llegar a lo elevado del monte. Foto de María Calvo.

Disfrutando de camino: mantón lila del brezo, encina anciana, macizo kárstico

Cuanto qué es más nos adentramos en la naturaleza hasta luego calor tenemos y, aunque tranquilo es temprano, ya que salimos a primera hora ese la mañana, ns sol ya denominaciones intenso. Del repente, se regalo ante montón una sucesión después montículos los identificamos qué el principio después Monte Candina, ya que conocemos del sobra sus formas del haberla contemplado una y miles veces desde la playa de Islares. Y la excitación vía tenerla allí tan cerca, impulsa nuestro paso, a pesar de que la subida comienza a ser además escarpada y pese a que sabemos que tranquilo está control remoto nuestro destino, dichos la vista nos engaña.

Por momentos, sólo vemos los camino aun me detengo para tomando fotos el brezo, ese está dentro su muy esplendor, pintando ese lila ns paisaje. Qué me that parado, los caminantes se ven qué es más pequeños y miro qué se alejan y de qué manera se der traga el sendero. Yo prosigo extasiada en vista de el soberbio visión general que me rodea. Y, cuándo intento seguirlos, me siento perdida, para todo buscando que el paisaje cambia y la montaña se cubre del bosque bajo, a pesar de que en seguida localizo los sendero que culebrea entre los verde oscuro. ¡Ahí están, esperándome!. En realidad no es tan sencillo perderse, ya que el el pasó está bien marcado. Ninguno ese nosotros podemos dejar de admirar todo lo que nos rodea, denominaciones increíblemente bello.

Pero corremos el arriesgado de que los guía nosotros deje atrás, resuelto a subir a toda flash a la cima, como si del un reto se tratara. O puede ser ~ es que tiene prisa vía sentarse uno disfrutar después las vistas que nos esperan desde ese Ojos de Diablo. Con sólo evocarlo, apuramos ns ritmo subiendo y bajando adelante rocas calizas, ese pintan las laderas de blanco elevándose la cima. Tras entumecido un bien rato a buen ritmo, volvemos la a vez además la paisaje y nos paramos uno fotografiarnos alcanzan las encinas redondeadas ese fondo, descansando en unas rocas, o sentados dentro de las raíces ese una majestuosa encina que se inclina peligrosamente y que vía su grosor sabemos que lleva allá mucho tiempo.

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Una magnífica encina situada dentro de medio del un insertado kárstico.

Fauna de Monte Candina: buitres leonados, alimoches, cabras montesas

No debemos estar alejado de nuestro meta porque subiendo vía la ladera después la montaña vemos dentro lo elevado una fila después buitres que solemos ver son de las playas del los alrededores, por ahí en ese Ojos del Diablo. Recordemos que en Candina habita la única colonia de buitres leonados del litoral español, y demasiado la hasta luego cercana al mar ese Europa – que además de esto conviven alcanzan alimoches o buitres blancos -. Llegamos ns una zona en la que aparecen restos de edificios y después muros del piedra de una antigua explotación minera – esta servían hacía sujetar las vías por donde pasaban las vagonetas los transportaban el mineral -. Para corroborar la idea del que nosotros acercamos a la culminación, aparecer inadvertidamente los mar al fondo y la autovía que surca el Cantábrico extremadamente lejana. Y alguno es solo eso, es que ya nos estamos buscando por sobre de ns colinas que nosotros rodean y las hogar perdidas los veíamos antes, diminutas. Y hoy dia sí, der buitres demasiadas cerca, que descansan tranquilamente encima las peñas como si algunos intrusos no estuvieran allí. Y cuanta más altitud, además esplendoroso este visión general de montañas verdes y formación calcáreas. Mas los buitres alguna son der únicos animales que nos esperan dentro lo alto: doble formas negras, graciosas, que dentro seguida adivinamos que son cabras montesas, ellas tengo nos observan de sus dominios. Y al llegar a la culminación de la peña, ya oímos los siempre exquisito ruido de los campanos después las cabras, y nosotros topamos alcanzar toda una familia que nosotros miran pasar.

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A nuestro paso, estamos buscando cabras montesas, ajustamiento antes de conseguir a los Ojos del Diablo. Imagen de María Calvo.

Proseguimos la en marzo por el viejo camino minero orden ascendente y tenemos laa vista general después Macizo Candina. Tras andar el collado ya vemos el mar azul al fondo, signo después que ya no falta nada. Llegamos uno la hoya ese Llanegro, una impresionante dolina y nosotros contagiamos la impaciencia por ver por terminar esas enormes peñas horadadas de las ese tanto tenemos oído afirmar y que tanto nosotros intrigaron siempre, por su misterioso nombre: los Ojos después Diablo, incluso conocidos como Ojos de Solpico.

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Aquí se aprecian las grandes oquedades que formulario los Ojos después Solpico. Imagen de Luismi Portu.

Panorámicas espectaculares desde los Ojos después diablo

A medida que vamos llegando, ya vemos ns magníficas oquedades enmarcando los mar. Nosotros acercamos y de súbito el asombro despierta al entusiasmo, lo ese vemos mediante los huecos denominaciones espectacular. La intensa encendiendo del day se refleja en el Cantabrico plateado, y avistamos la ballena, ya no de lado, como cuando estamos dentro la playa ese Oriñón, de lo contrario toda entera, y entonces advertimos porqué esta roca ese se adentra en el mar tiene aquel nombre, y en ~ lo alto, un través de “ojo”, qué si ese un cuadro se tratara, luce soberbia.

Pero lo mejor alguno se termina ahí, alcanzan mucho atención se puede subir uno lo alto de uno después los gigante orificios y la sensación laa vez dentro de la cúspide es después libertad. Nos permitimos sentarnos un bien rato saboreando esta belleza, contemplándola en silencio. Sólo los rumor del las olas después mar que adivinamos al fondo podría romperlo. Dentro primer plano, la salvaje playa de Sonabia que invitación al nudismo, una de las más bellas del la zona, reparar y de accedió más o menos complicado puesto que allí que hacia abajo por un camino escarpado. Se llama el la carretera de tierra elevándose el ese llegan ese coches. Denominaciones famosa causada en apellido se rodó La playa después los Galgosde blanco Saura. Podemos hacerlo ver ns dunas conviviendo con los prados y la extendido franja después arena, y más bajo esas agua límpidas en las que nos tenemos bañado dentro varias ocasiones, la a auténtica delicia. Seguimos la costa alcanzar la mirada, y ese de la ballena vemos dentro de seguida el pueblo de Sonabia con sus tejados rojos, y llama la atención el verde intenso del los prados. Y, al fondo, desprendido por ns mar, el pueblo del Islares, con la minúscula playa ese Arenillas y los coqueto puerto dentro primer término, y ns Monte Cerredo presidiéndolo.

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Desde la culminación de uno ese los “Ojos después Diablo”. Cuadro de Aitor Pedrueza

Continuación ese la ruta: la carretera a Liendo

Tras esos instantes después contemplación, vuelve ns pintarse los entusiasmo dentro de nuestros rostros. Estamos en uno del los lugares hasta luego bellos de Cantabria, y estiramos esta momento toda lo que podemos, y pensamos en continuar la ruta, aunque no lo hacemos causado nuestro destino son ese Ojos ese Diablo. Pero ahora sabemos los nos hemos perdido uña impresionantes vistas de el punto además alto, ya que la senda prosigue ascendiendo anterior unirse al la carretera que sube en ~ Liendo elevándose el peñasco conocido como Candina. Y desde allí se percibe la costa vasca, der Ojos después Diablo, la ría ese Asón, los Monte Buciero de Santoña, los valle de Liendo,…

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Espléndidas vistas panorámicas desde der Ojos de Diablo

Y alguno sólo eso, si a ~ bajar, dentro lugar de dar la vuelta y seguir sobre nuestros pasos, hubiéramos dado la vuelta completo al montaña por ns paso uno Sonabia, nosotros hubiéramos encontrado alcanzan uno ese los acantilados qué es más impresionantes ese todo los Cantábrico. Bajando desde los Ojos del Diablo por un la carretera de piedras todos matorrales y helechos se llegar al angosto Paso después los Oraos, abierto a pico hacía eludir los impresionante pasillo natural adyacente colgado ns unos doscientos cincuenta m encima el mar. Son de ahí acudir divisarse la playa de Laredo y ns marismas del Santoña. Para llegar al punto dentro donde empezamos el sendero y recoger ns coche, sólo tendríamos los bajar asciende llegar uno Sonabia y allí coger la carretera, pasando por Oriñón. Alguna podemos además que opinar en repetir ~ ~ magnífica ruta ese senderismo, para poder contemplar y grabar en nuestra celebraría espléndidas estampas ese la costa Cantábrica que nosotros acompañarán ya para siempre dentro de nuestro la carretera de viajeros.

Mapa después la ruta después los Ojos ese Diablo

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Mapa ese la ruta del los Ojos de Diablo

Consejos hacía la Ruta después los Ojos del Diablo

Sobra decirlo, pero alguno está de qué es más llevar agua y crema solar y capa si hace sol, ya que alguna hay fuentes dentro de el recorrido. Además, correcto el tiempo está nuboso y riesgo lluvia, el chubasquero o algo de abrigo nos van a venir bien.

Desde ese Ojos de Diablo podemos ver ese buitres volando acerca Sonabia, y recientemente ha anidado algunos pareja de alimoches. Conviene no acercar a su buitreras para cuales disturbar su paz. También es habitual ver cabras y alguna vaca dentro de el ascenso.

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Es pequeñas probable perderse, pero hay marcas ese sendero alcanzan puntos rojos dentro el recorrido, y encontraremos uno panel informativo acerca los collados, la flora y fauna y la flora autóctona.